domingo, 8 de noviembre de 2015

Encontré un complice.

Hacía mucho que no escribía por aquí, un poco por la experiencia pasada con uno de mis examantes y otro porque han sucedido cosas en todo este tiempo que no me dejaban pensar muy bien. Pero ... en este tiempo, conocí a un hombre que se ha venido convirtiendo en algo importante para mi... es "mi Fauno" como  yo le digo... y si bien, creo que estamos en momentos de la vida muy similares en cuantos a los años que tenemos  en muchos aspectos somos terriblemente diferentes...  eso para mi está bien, aunque no sé si para él lo este... He aprendido con los años que a la gente se le observa antes de depositar algún afecto en ellos... y lo que hasta ahora veo, me convence...  Nuestras vidas han sido muy diferentes...  Y en mi opinión... esa diferencia a él a veces le pesa.... pero a mi no. La verdad es que para mi, ni le sobra, ni le falta... Y es que supongo que de verdad si comienzo a ver lo que no me gusta terminaría dejando de lado una relación que en muchos aspectos me hace bien. Por supuesto que soy consciente que para él, yo estoy a prueba... no conozco a nadie de sus amigos ni a su familia... ni me importa. Entre meno sepa es mejor... no depende de mi, lo que él necesite, él tendrá que lidiar con esas cosas y la manera en que las maneje y no yo. Esta aparente distancia que él pone para probarme, ha hecho que yo me sienta muy cómodo... no siento ninguna presión, ni atadura, ni nada... siempre que compartimos es por el placer de hacerlo y nada más... 

Sé que ha estado con al menos dos personas más en este tiempo, que es casí un año en que estamos saliendo juntos... y no me preocupa, siempre he sabido que Darío, sólo hay uno... y no hay punto de comparación, ni mejor ni peor, pero no son como yo... ¨le tendría que valorar si es lo que el necesita para si mismo... Alguna vez tuvimos una ligera desavenencia, porque un tiempo estuvo todo el tiempo, diciéndome, lo que hacia, lo que decía o como era... hasta que un día le dije que observara con mayor detenimiento todo eso que no le gustaba porque no iba a ser diferente... y si no era yo, lo que él buscaba, estaba en él y no en mi cambiarlo.

Y aun con toda esta estabilidad que siento que ahora tengo con él... me doy cuenta que mi naturaleza necesita de la aventura... que mi hedonismo es muy alto y que la brusquedad de la saciedad para el grado de hedonismo que tengo en nada tiene que ver con él... Y lo único que me viene a la mente siempre es que necesito ser honesto y hablarlo, para no sentir que incurro en alguna falta... después de todo, la lealtad es lo más importante en cualquier tipo de relación.

En cuanto a mi intimidad con él... la verdad es que toco el cielo, tiene la facilidad de tocarme y provocar sentirme poseído en toda la extensión de la palabra y cuando después de un rato de escarceo  sentirlo dentro es justo el momento en que me olvido de mi y me entrego por completo a él. Pocos hombres me han provocado tal cosa.

lunes, 26 de mayo de 2014

Soñé, que tenía una verga en la mano, cuando desperté, estabas ahi.

 
 Fui testigo del crecimiento casi instantáneo de un bello joven, entre la penumbra de la media noche, el efecto de mis pastillas y la marihuana... mis ojos miraban atentos a los suyos... tan negros, tan profundos, tan llenos de emoción.  -Quiero cogerte- me dijo... yo sólo me recosté boca arriba, alcé mis piernas en sus hombros y lo mire... Poco a poco el entró dentro de mi, y mientras eso sucedía... su semblante cambiaba, no era el mismo, no era el joven amable y tranquilo que siempre había sido... creció frente a mi, su cuerpo se hizo ancho, grande, y sus brazos me tomaban de una manera que me perturbaba... Sus ojos brillaban con la luz del deseo, con la conciencia de saberse amo y señor de la situación, salió el animal de su signo... bramaba y usaba frases de asombro que el mismo sentía... Una mano tomaba mi cadera, la otra me jalaba del cuello hacia si, con sus cuerpo sentado sobre sus piernas,  y con una fuerza que dejaba de lado su acostumbrada amabilidad, me jalaba dejando entrar de golpe su verga, una y otra vez dentro de mi.... Mis sensaciones explotaron, mi manos lo golpeaban como reacción a sus embestidas... -¡cabrón!- le decía yo...  emocionado reconocía al macho que me estaba poseyendo en ese momento... la verdad es que no tenía idea de que pudiera él tomarme así. Me asustó, me asombró y provoco esa sensación que a veces siento con un hombre... Me sentí envuelto, dentro de sus brazos y su cuerpo, dentro del capullo infantil que siempre he echado de menos... Me sentí, deseado, gustado y hasta querido... El sexo es maravilloso, y siempre me he permitido sentir y explotar las sensaciones que alguien me puede provocar, pero lo que sentí ésta vez, hacía mucho tiempo no tenía... -¡acbrón, te quiero!"- le dije yo... -te quiero- repetía una y otra vez... y fue ahí cuando me dí cuenta del placer inmenso e inconmensurable que puedo tener queriendo a con quien en ese momento , estoy cogiendo... El sexo es puro instinto animal, puro instinto hedonista, es una búsqueda de alcanzar el éxtasis a través de la piel, pero coger, como animales sin razonar,  buscando fusionarse en un abrazo, sintiendo la calidez del pecho del otro, el latido del corazón, sintiendo que por un instante estoy  amalgamado a él... queriendo e incluso amando al otro eso... eso es comunión espiritual y me da un sentido de pertenencia que me hace sentirme un ser privilegiado y  agradezco muchísimo, la oportunidad de sentir, incluso a mi edad. En un grito ahogado se vino dentro de mi... me jaló del cuello hasta meterme en la concavidad que su cuerpo hacía al abrazarme. Su verga se hinchaba haciendome sentir cada una de las veces que lanzaba su semen dentro... Poco a poco se fue relajando y yo con él... Seguía siendo enorme, mucho más que cuando comenzamos... ahora era un joven hermoso, de largos y fuertes brazos, pedía jurar que había crecido 20 cm más de alto y todo lo demás en proporción a eso. Literalmente, lo amé... 



Nos abrazamos sorprendidos de lo que habíamos sentido, nos abrasábamos besándonos una y otra vez,,, lo abracé queriendome meter en él... buscando la seguridad que necesito, lo abracé, pidiéndole con el cuerpo su protección, porque después de tantas sensanciones, soy tan vulnerable que siento que puedo caer.... y morir en ese instante.

Todo lo demás es tan confuso, tan altamente confuso que sólo recuerdo las cosas a través de mi piel. Nos abrazamos buscando perpetuar las sensaciones... y me quedé dormido envuelto en él.  Todo el tiempo que dormí, lo hice sintiendo la cálida piel de su cuerpo, la desnudes la virilidad de su erección rosándome, palpitando, haciendome sentir que ahí estaba para mí, para cuidarme y protegerme para darme la seguridad que siempre he buscado, para "arreglarme" lo que fuera necesario... Todo el tiempo soñé que ahí estaba él, y que yo lo sujetaba de su verga, jalándolo hacía mi, para no caerme... 

Adoro a éste hombre, lo adoro y lo quiero muchísimo... sigo creyendo y ahora más convencido que en otro tiempo nos conocimos... seguí durmiendo y  soñé que tenía una verga en la mano... y cuando desperté, hermoso, ahí estabas, de nuevo para mi.

domingo, 18 de mayo de 2014

Mis sentidos perturbados.

Jamás he pensado que ya todo se ha vivido... Jamás he sentido que en mi vida no hay nada nuevo, ,,, jamás... Y en éste mes, pude comprobar que no estoy errado... que la vida es un regalo maravilloso y que sin duda, aun hay cosas que me pueden perturbar. Conocí a un joven, muy joven hace muy poco, pero pareciera que nuestras almas ya se habían visto antes. Sentí una empatía inmediata cuando cruzo la puerta de mi casa... a pesar de su distancia...  Sus ojos, sus manos, la apabullante belleza de sus años, me perturbaron. Afortunadamente hemos compartido nuestras ideas, nuestra manera de ver la vida. Hay algo en él que me recuerda a mi mismo a su edad... por supuesto, muchísimo menos dañado que yo a su edad...  Sin duda, ha sabido crecer, ha sabido enfrentarse a él mismo, ha  sabido enfrentar la honestidad,  y eso...  eso es algo que valoro muchísimo. Su manera de ver las cosas, demuestran una ávides por saber, por sentir, por vivir... vivir... eso es lo que más me seduce de él... las ganas que tiene de vivir, sintiendo, amando, y creciendo.  Me gusta pensar que es un alma vieja,  podemos charlar, cambiar impresiones, reflejarnos como en un espejo en el otro... mirar nuestros ojos y reconocer que incluso hay rasgos que nos son semejantes... Asusta... de las charlas hemos pasado a los besos, a la imperante necesidad de estar cerca y de tocarnos... de sentir la cálidas de nuestras pieles... del el aroma ¡Dios! su aroma me perturba.e

En cada uno de los encuentros que hemos tenido... basta con sentir su vaho entrar en mis pulmones, para que me pierda en sus manos. Me mira a los ojos, me besa, me jala  hacía si.,.. y me conmueve. él tiene la peculiaridad de provocar cosas que de verdad sólo he compartido con muy pocos hombres en la vida. Un instinto animal se me sube a la cabeza... y quiero succionarlo, morderlo, lamerlo, voltearlo y vulnerar su virilidad con mi lengua en su culo... ese culo que despide  un aroma que me paraliza los sentidos,  que puedo estar por largo rato mamando y metiendo mi  lengua en él dentro de él, mientras sólo escucho sus jadeos y su ano jalando mi lengua.  ¡Uff! me enloquece... Una de las veces que hemos estado juntos... usé un dildo. -No voltees- le dije, Y él muy obediente se quedó así.. quieto, confiando en mi. Si lo hubiese visto, no se habría dejado invadir de la manera en que lo hice... Entro de a poco, muy de a poco... despacio, hasta que entró todo y con fuerza, bombeando su placer,. su infinito placer. No pensé que me dejara jugar de esa manera... Después, mientras mamaba su  verga como si la  odiara, -te quiero coger- me dijo. Y sin mucho pensarlo, me bajé los pantalones para dejarlo entrar, por primera vez en mi... Con fuerza, con venganza, haciendome sentir invadido, 
 aceptado en él. 

Otra vez... después de tanto jadear casi al mismo tiempo, de sentir borbotones de semen en mi garganta y otras en mi culo... Me abracé a él con tal fuerza que sentía latir su corazón...  Emboné  de tal manera... que por cursi que se lea, de verdad me sentí pertenecido. Y eso... muy pocas veces en mi vida lo he sentido. 

Hay tantos besos, tantos... Tantas emociones, tantas, y tantos anhelos y disposición que sólo puedo pensar que es una suerte haber conocido a alguien con la suficiente inteligencia para asimilar, sin sentirse amenazado, todo esto. Si hay "otras vidas"  me gusta pensar que ya compartimos en alguna y que sencillamente, ahora en este tiempo... nos reconocemos. Y aun que sólo sean unas horas... podemos dar rienda suelta a nuestro instinto,  al mio, a mi instinto primario de aferrarme al menos, por un momento a otro cuerpo, al suyo.  

Quiero pintarlo, quiero meterlo en mi mundo de fantasía y seguridad, quiero verlo y contemplarlo en mis cuadros... quiero acariciar sus formas con mi pincel, tocarlo con el húmedo pincel lleno de color. Quiero verlo en mis paredes, rodeando mi cama, dándome seguridad, dándome el placer de su belleza. Su belleza que sé que él no alcanza a ver por el momento... y no por  que sea tonto, pero a mi edad, la belleza salta así de repente, explota frente a mi y soy un privilegiado en contemplarla y de vez en vez en poseerla. Por eso tengo ésta urgencia de meterlo en mis libretas... en mis apuntes, en mis diarios, en todos mis diarios, no quiero perder detalle de lo que me dice, de cómo lo dice... de lo que piensa, quiero dejar constancia de su paso en mi. Maravillarme de mi capacidad de percepción y del amor que le puedo dar. Esa palabra a él le asusta, le significa, posesión... Amor para mi es la libertad de mirarlo y asisrlo por alguno de sus dedos...  besarlo, largo y pausadamente, para embriagarme de su vaho que tanto me perturba. 

Quiero vivir esto, así...

sábado, 12 de abril de 2014

Hepicúreo.

 
Sin duda el placer continuo provoca una proyección de si mismo que muy pocas vaces se logran alcanzar en la vida diaria. Pero cuando uno encuentra al gemelo idóneo en el otro... el placer  crece de tal manera que provoca una sensación de letargo y bienestar que dura horas y horas y horas sin querer parar.

Moqueur, es un chico de 35 años. Nos conocimos hace tiempo y finalmente después de varios intentos nos encontramos la tarde del sábado.  Tímido, de ojos esquivos, guapo, masculino y de boca muy ancha  Nos pusimos a seleccionar música, a preparar un hitter y a fumar mientras charlábamos. Sabíamos del gusto que ambos teníamos por las tetillas... Pero no imagine que aguantara tanto los mordiscos y jalones que le dí. Casi siempre soy yo el que más aguanta, sin duda, mi espectro de dolor es muy alto y puedo soportar ese dolor, que poco a poco se convierte en placer extremo. 

Una de las virtudes de la marihuana es que el tiempo se detiene y pasa casi sin darse cuenta... Cuando caí en cuenta, estaba desnudo frente a él, chupando como becerro una de sus tetillas, mientras con la otra mano, le jalaba a discreción la otra. Dejaba salir gemidos de placer y poco a poco el placer se torno más intenso. Su barba cerrada me frotaba todo el cuerpo, mis tetillas... y lamió y jaló tanto que  el placer era indescriptible.  Por supuesto que su boca la paso por todo mi cuerpo, deteniéndose especialmente en mi culo y verga,  hasta seguir chupando mis tetillas mientras de un sólo golpe me penetraba, ¡¡uff!! grité de placer...

Estuvimos así desde las 5 de la tarde, desnudos, fumando, cogiendo y escuchando música hasta las casi 11 de la noche que decidió era tiempo de irse. Le ofrecí que se quedará, siempre me asaltan mis pensamientos protectores y la preocupación de que iba bajo el efecto de la marihuana. Siempre mis amantes fuman mucho más que yo. La verdad es que yo, con poco estoy satisfecho. Nos vestimos, cogí la correa de mi perra y lo acompañé al metro... Nos despedimos muy efusivamente, -Quiero verte pronto- me dijo -Me gustas-... -Claro-, le dije yo... Por supuesto que estaría encantado de verlo, si es como el gemelo perfecto. Tanto placer hedonista, tanto ... Que siempre se traduce en unas ganas inmensas de pintar y dibujar..

sábado, 5 de abril de 2014

Los treintañeros

De un tiempo acá ha habido una oleada de chavos en sus treintas que me buscan.  Yo, simplemente me he quitado todo prejuicio y me dejo abordar, hasta donde puedo. Es curioso, hay un sentimiento en ellos de creer que tienen  "cierta madurez anhelada" que evidentemente a mis ojos es pura juventud. Y está bien. No pretendo que tengan más madurez que lo que los años les permite tener.
Hace 10 años conocí a a un chico que entonces estaba en sus veintes... y mi recuerdo era de un joven torpe, muy atractivo. Los años hicieron de él un joven más atractivo aun, de huesos grandes, manos grandísimas y un rostro anguloso que me provoca. Estuvimos juntos semanas atrás... y si  bien su belleza física me provoca mucha admiración, he de confesar que el sexo dista mucho de ser placentero. Tiene una verga de concurso... pero como muchos... saber que la tiene, provoca que se siente en sus laureles a ser contemplado y a no más que eso. Visualmente es un agasajo... pero nada más. Se ha convertido en un buen amigo y en alguien que quiero pintar...

Otro de mis "amigos" lo conocí a principio de año. Por cosas ajenas a mi, nunca pudimos concretar nada. Pero el tiempo siempre necesita su tiempo. Y el lunes pasado, me mandó un mensaje diciéndome si quería fumar con él. -Claro- le dije yo. Llegó a las 6 de la tarde,  es un joven de cuerpo muy delgado pero con una actitud envolvente, haciendo muchas preguntas, muchos cuestionamientos, intuyo que algo molesto  con la vida, inteligente, educado y muy amable, seductor... directo. Poco a poco me fue llevando a su mundo de seducción. saco un "hitter" y comenzamos a fumar. El calor que me provoca la hierba, siempre me agolpa mis sentidos... voy perdiendo poco a poco el sentido y dirección de las cosas que hablo y más bien sólo siento. Así que sentí su presencia, sus ojos, sus manos en mi espalda queriendo ver mi tatuaje... su nariz olfateando mi piel. la yema de sus dedos acariciándome por detrás y hasta el frente hasta alcanzar las tetillas que al tacto se erectan... suelto un suspiro y me jala hacía si mismo. Me besa la nuca y me pierdo.

Es un hombre muy genital... sus caricias van encaminadas a lo genital, lo directo, sin rodeos... No pregunta. Y ahí, de pie... sencillamente me penetra sin mucha resistencia por mi parte. La hierba hace que yo sienta interminable su verga  en mi. Hasta llegar al tope... me vengo nada más de sentirlo y eso enardece sus sentidos y comienza  a moverse con tal furia que, mis oídos sólo perciben un sumbido y una lejana voz diciendome -callate, shu shu shuu shuuuuu, no digas nada. siente mi verga-
No recuerdo cuanto tiempo estuvimos ahí de pie en medio de mi estudio... Pero cuando comencé a tomar conciencia estábamos en mi cama y el dentro de  mi. Sólo sentía como entraba y salía de mi. Con que destreza me manipulaba. En mi cabeza estaba esa imagen, sólo esa imagen.  Me provoco venirme al menos cuatro veces más....  eso sólo provocaba que sus ataques fueran más intensos y con más furia.... Tapándome la boca, presionándome hacia si. se vino... y cayó junto a mi cuerpo, jadeante, agitado con la respiración entre cortada. Vi su verga... -Dios- con razón me sentía lleno. En contraste con su cuerpo, la verga era descomunal, gruesa, venosa, dura como roca. Y mis sentidos siempre se alteran ante tanta belleza. 

Nos levantamos a cenar, y seguimos conversando... la conversación, la comida, la mota y el jugo de naranja eran tan agradables, que en un momento miro el reloj y me dijo -No me quiero ir, quiero quedarme, ¿puedo?-... -claro- le conteste.  La noche que pasamos fue entre somnolencia y sexo... tres veces en la madrugada me despertó el momento justo en que se habría paso entre mis nalgas pare meterme la verga. las mismas veces que nos venimos, yo sin manipularme directamente y él jadeando dentro de mi. ¡Cómo es que puedo aguantar tanto y venirme!...

Sé que es un joven medio atormentado por muchas cosas que collevan  sus años... Espero verlo de nuevo, aunque a decir verdad. No sé si podría convivir con tanto tormento mental... Sé que el sexo fue producto de una buena química entre los dos. Pero a mi edad.... ¿es suficiente razón para convivir con alguien? no lo sé.

viernes, 28 de febrero de 2014

Sin prejucio alguno

Hace dos semanas, conocí a un joven, muy joven, comparado conmigo. Tiene la evidente belleza de su juventud. La chispa y el interés por todo, que tienen los jóvenes... Hace encuestas de todo. Compara, busca. Todo ello evidencia su inmadurez y su crecimiento en formación. Físicamente es delgado, bien formado... bajito. y tiene ese aire aniñado que asusta. En éste mes que comienza, cumplirá 29 años... Y se quiere comer el mundo. Me sorprendió enormemente que quisiera algo conmigo... bien podría ser yo su padre... Pero no lo soy. Daniel, así se llama. Tiene unos ojos seductores, con ojeras que lo hacen muy atractivo, a mis ojos. Tiene los rasgos típicos de un mestizo de mi país. Me gusta mucho.  No pensé que pudiera de verdad haber algo entre los dos.

Después de mucha insistencia, acepte que viniera al estudio, por mera cortesía. Llegó con cerveza, yo no bebo, con mota y con una charla que comenzó a inquietarme. Fumamos marihuana, él bebió su cerveza, yo me serví vino rojo... y una cosa llevo a la otra. Nos besamos y hubo una explosión de sensaciones que hacía de verdad muchísimo tiempo no sentía... Su calor, su aroma, su aliento me sedujeron. Su energía y la química entre los dos. Hizo que de los besos pasáramos a meternos mano,  mucho más allá.  Todo estaba proporcionado a su estatura. Nada espectacular, o no al menos, a la vista. De pronto se torno tan dominante y mandón que me dejé llevar. Cuando me dí cuenta, tenía sus labios comiéndome el culo. Las sensaciones eran indescriptibles... siempre que llego a un punto de placer tan alto, no encuentro palabras para describirlo. ¿La atmósfera del estudio era la idónea? No lo sé. Pero la música de Offer Nisim, el efecto de la marihuana, el aroma del óleo, el incienso, la luz de las velas, el viento que corría, hizo de ese momento una cataclismo sensorial. Todo se confundía, no sabía si era su lengua, el aroma, la mota o su aliento lo que me hizo sentirme tan vulnerable. Vulnerabilidad es justo lo que siento cuando alcanzo tal éxtasis con alguien. Es un momento, justo, en que; si él otro quisiera, podría apuñalarme y yo, no pondría resistencia. Es el momento en que vuelven mis miedos infantiles, mis esperanzas de adolescente, mi necesidad mas escondida, mi necesidad de sentirme protegido, cubierto, envuelto, por unas alas inmensas... Alas de este joven  que a penas me llega al hombro.

Le gusta jugar lo que llaman "juegos de dominación" Fue ahí dónde se torno; el superior, el macho alfa, el que daba las indicaciones y dónde yo. Sólo obedecía. Se puso un condón con una maestría que no es de alguien de su edad... literalmente me ensartó como hilo en el ojal. Toqué el cielo y me vine en seco, más de una vez... cosa que enardeció mucho más sus embestidas.  La música seguía intensa, alta... el "Tumba, tumba de los acordes de Offer Nisim, taladraba mi cerebro. Lo único que sentía es como entraba en mí, una y otra vez, con una energía que sólo se tiene a esa edad... Yo, sólo me concrete a recibirlo, gustoso, gozoso, con un placer que se reflejaba en mi rostro, tanto... que el sonreía y con frases por demás guarras, me hacía saber, que al menos,  en ese momento... yo era de él. Por supuesto, sentí ese abrazo y  como sus alas envolvían mi cuerpo, me sentí protegido y seguro.

Estuvimos sexando no menos de 4 horas... Cuando caíamos en cuenta, ya era cerca de las 11 de la noche. Nos habíamos visto desde las 5 de la tarde. -Me gustas mucho Diego-.... -quiero seguirte viendo- me dijo. -Claro macho, claro que sí-, le dije yo.

Desde entonces, nos hemos visto varias veces en estás semanas, siempre encontramos algo nuevo que hacernos, que compartir, que experimentar... Él tiene un morbo, que en otro momento de mi vida, me habría negado a compartir. La verdad es que estoy tan a gusto que lo único que hago es complacerlo, sin prejuicio alguno. Me hace sentirme, bien, pleno, gustado, querido, y protegido a pesar de su corta edad. Y eso...  estoy dispuesto vivirlo.

Quiero disfrutarlo el tiempo que se pueda, el tiempo que podamos dedicarnos, las veces que nos encontremos. Sin ataduras, ni falsas expectativas. Él me gusta, me gusta mucho... Yo le gusto y estoy seguro que no es poco el gusto que siente por mi. El "por qué" le gusta la gente madura... no lo sé. Ni creo que deba importarme. Si yo puedo ser esa imagen que el quiere y necesita, ... lo haré. El por lo pronto a mi, me proporciona un placer y una seguirdad; Inmensa... verdaderamente Inmensa.

Tiene la atención, de todos los días, mandarme un mensaje de "buenos días", de preguntar; cómo estoy, de querer saber; qué estoy haciendo. Tiene la amabilidad a flor de piel. Algo que ya poco se ve por aquí.  Daniel por ahora... es con quién me comparto. Y espero que sea por mucho, mucho tiempo..

sábado, 18 de enero de 2014

El mejor sexo seguro que he tenido

De las cosas que pueden asustarme cuando me decido a buscar conocer a alguien; es su necesidad "amorosa" por encima de cualquier cosa... Porque entonces siento que lo que buscan es "un bulto" con quien hacerse el novio... pero en definitiva, no soy yo. Otras cosas que me asustan, son cuando alguien de mi edad aun vive con su mamá... y lo más ridículo es que tienen que buscar un momento, para llamarme, es decir cuando no haya nadie en sus casas que los puedan escuchar... En ese instante, cualquier interés que pueda llegar a tener, lo pierdo y no quiero ningún tipo de intercambio  con ellos.  Ni de ideas y mucho menos de fluidos... Por esa razón entre otras es que siempre he preferido personas de mi edad, o cercanas a ella. Éste fin de año pasado, el frío o el "no sé qué" me provocó buscar con quién tener algún tipo de encuentro. Me dí a la tarea de propiciarlos... y es desgastante, fastidioso, y aburrido. Pues en mi país, la gente siempre vive en el "pretender ser" y eso cansa y asusta.

Sin embargo conocí de entre varios a uno que desde que abrí la puerta me dio una especie de confianza y de empatía que me hizo sonreír... su aire desparpajado me sedujo, su edad me convenció... y sus modales me sedujeron. Sus expectativas fueron superadas, según me dijo, pues imagino a un punk rockero tatuado y no al personaje que soy... Desde entonces he tenido tres encuentros con él, dónde además se ha quedado a dormir conmigo... donde el sexo es el más seguro que he tenido en mucho tiempo y la verdad es que; me hace sentir tan bien... tan satisfecho, tan querido y tan seguro que no lo cambio por nada. Su cualidad es que es total y absolutamente oral... y eso  ¡¡¡Ufff! es para besarle los pies de puro gusto y emoción, además siempre fumamos mota y exacerba nuestros sentidos. Jorge, así se llama, es lo que yo llamo un verdadero experto y además... un maestro. Por lo pronto, me siento muy bien cuando lo veo. Es educado, culto y maduro... inteligente para entender que yo necesito de muchos días en silencio y solo. Y no por eso, dejo de querer verlo... !Y tiene una verga que ... wow. me pierde!

No sé a dónde me lleve la vida con respecto a mis afectos emocionales, no sé si en algún momento yo desee tener a alguien para mi y nada más... por lo pronto,  quiero estar así, solo, con mis visitas semanales para desestresarnos... mientras dure, lo disfrutaré y dejaré de lado a los "necesitados" yo estoy muy bien así.

lunes, 7 de octubre de 2013

Sincerándome conmigo mismo.

Habiendo pasado tantas cosas en el último mes, asumo que cada vez me es has complicado conocer a alguién sin dejar de ver más allá de lo que me dicen. Las acciones son mucho más explicitas que lo que se dice, seguramente esto siempre ha sisdo obvio, pero... es ahora cuando no nada más lo veo y entiendo, si no que además, lo siento organicamente.  

Me da un poco de tristeza,  pero ya he perdido mucho tiempo buscando reflejarme en los ojos del otro... demasiado tiempo en algo, que para mi ahora, no tiene futuro.

martes, 6 de agosto de 2013

El Gigante II

Protección es algo que siempre he buscado aún a ésta edad...  190 cm, de alto, 100 kilos y 22 cm de placer han sido suficientes para sentirme así.: Tiene esa extraña combinación de gentilidad, y docilidad con la fuerza y la apariencia de un hombresote de voz grave y tono alto, que al pasar por las calles mucha gente lo mira con cierto miedo... Me gusta esa sensación de bienestar que me da estar a su lado. Y elplacer sexual que me da es indescriptible. 

Si bien, veo desde mi perspectiva una diferencia en la presepción del mundo de él y de la mia... esas diferencias hacen que nos procuremos el bienestar que cada uno necesita. Así que, por ahora, comparto parte importante de mi vida con él... por el tiempo que sea. Está claro para mi que ya paso esa necesidad de reflejarme en los ojos de otro, por ahora, acepto esto que tengo y lo disfruto al máximo... y hay tanto que agadecer por ello..

martes, 4 de junio de 2013

El gigante

Siempre me han parecido muy atractivos los hombres más altos que yo,  en mi ciudad es poco probable encontrar gente qué sea más grande fisicamente... Juan es un hombre altísimo para mis estánaderes: mide 190 cm, y debe pesar al menos 100 kilos. Eso fue una razón suficiente para sentirme muy atraido fisicamente por él. Una razón, que me sedujo y por que como él dice es; Grande de todo.  Así que complí mi nececidad de sentirme cubierto,  y envuelto con su verga dentro en ésta necesidad infantil de seguridad que me proporciona estar con un hombre así.

Pero el sexo con los años se ha convertido en algo predecible y a veces hasta monótono, y deja de tener interes, una vez que obtengo lo que quiero de mis amantes. Siempre he sabido sacar de ellos el mejor provecho sexual posible, como si  fuese un vampiro que lo único qué intenta es aspirar su energía y acumularla entre mis muslos, para llenarme del placer y  bien estar que me proporciona al sentirlos.
Pero Juan ha sido un hombre que escondido en su tamaño tiene un niño más necesitado que yo... lo escucho y lo miro a los ojos, y puedo ver dentro de si, cuanta necesidad afectiva tiene, cuanta necesidad de aceptación y cuanta necesidad de un amigo que no vea en él, sólo una maquina folladora y que lo logré cubrir de alguna forma como la necesidad que siento yo. Es más joven que yo, y es quizás esa la razón por la que puedo percibirlo. Se ha convertido en un buen amigo y sobre todo, me busca siempre para hablar de lo que le pasa, de lo que siente y de lo que necesita. Y yo, que por alguna razón le sirvo a la gente para escuchar, asumo el rol que sin quererlo me ha tocado con él... Sin duda he disfrutado enormemente de su compañía. de su fuerza, y del placer que me ha dado, pero sé y soy muy conciente que detrás de todo eso, él necesita una protección que yo, quizás por mi edad (soy 10 años más grande que él) o por mi personalidad, le puedo dar.

A estás alturas de mi vida, es mucho más divertido y satisfactorio comunicarme así con las personas, me da mucho gusto poder conocer más a mis amantes, mucho más que saber como jadean, conocer lo que piensan y lo que en verdad traen debajo de esa capa de machos dominantes con las que se presentan conmigo. Juan es un buen hombre, es un gigante, y es un buen amigo, que de vez en vez... tengo el placer de sentir su energia y sentirlo dentro de  mi.

viernes, 24 de mayo de 2013

El placer de "pagar"

Hacía muchísimo tiempo qué venía medio charlando con éste chico, veía sus fotos y lo qué ofrecía como servicio y me daba tanto morbo, qué de verdad llegaba a perturbarme. Siempre se dio cuenta que me gustaba, hablábamos y hasta me daba explicaciones de por qué las personas veían con mal ojos lo que el hacía. Creo que por un año, o más... estuvimos sólo charlando. Yo lo veía y amén de el interés sexual que tenía, me gustaba para usarlo en alguna pieza... 

Finalmente me decidí, hablamos y acordamos encontraros, vino a casa, y charlamos todo lo que pudimos, observo mi estudio, opino sobre algunas piezas, como buen músico (toca el violín) se dio cuenta que había una pieza con un violín incompleto... Volví a pedirle que posara. Sólo sonrió.

Todo se dio  naturalmente, parecía un "ligue" de mutuo acuerdo y nos besamos por largo rato... y comprobé que efectivamente... era un "toro" en la cama. Tiene una fuerza y una energía que me quitaba el aliento... era tan profundo y fuerte, que mis piernas quedaron doloridas por varios días. me encantó literalmente... me gustó la manera de desenvolverse, su entrega y lo generoso que fue sexualmente al compartirse... Es evidente qué para él era un negocio... pero... me sorprendió qué jamás sentí qué estuviera conmigo por "complacer" , siempre sentí su gusto y el compromiso que implica estar con alguien más y compartirse en algo tan intimo como es el sexo... 

Cuando terminamos, nos recostamos en mi cama y él se veía tan hermoso... tan hermoso como su juventud puede ser a los 24 años... menos mal que es más alto que yo, si no, creo que me habría intimidado su juventud.  me gustó charlar con él, y verlo desnudo en medio de mis cuadros... charlando sin problema alguno, sin prisas, con todo el tiempo del mundo, disfrutando uno del otro.

Curiosamente después de haber estado juntos de la nada me dijo que aceptaba posar para mi... qué le parecía interesante y que el acuerdo para ello le parecía justo... a todos mis modelos pes pido posar para 10 piezas y una es para ellos, la que quieran. Sonreí y quedamos en encontrarnos de nuevo. 

Nos vestimos y nos fuimos a comer una hamburguesa cerca de casa... No creo que repita esto, pero me dio muchísimo gusto poder conocerlo,  el dinero, no importa... lo tomo como dinero bien gastado en algo que quería y que me di como regalo... eso, eso es lo menos importante. Por qué además... hice una serié de dibujos, que siempre me encanta hacer. 

martes, 2 de abril de 2013

Perturbaciones,

Algo está pasando en mi cabeza que me es casí imposible relacioanrme sexualmente con alguien... Sin ambargo, cuando pienso en eso... me doy cuenta que todo estaría bien si tan sólo fuera sexo, y no hablaramos de más nada. Parezco cínico, lo sé... pero cuando pienso en lo que era para mi esos encuentros anónimos, en medio de la nda, sin no saber más que el aroma del otro... mi recuerdo es que era algo que disfrutaba mucho. Y entonces me viene como flachazos, como imagenes que agolpan mi cerebro, y mis sentidos. ... ¡Qué ganas de ir de nueva cuenta al encuentro del hedonismo puro!. ... Pero hay algo en mi conciencia que me permite ver el riesgo que se corre y lo adictivo que puede ser para mi. Conclusión; paso los días buscando pintar cosas que no tengan que ver con esto... introyectando mis deseos, ocultando mi necesidad.  Sin embargo a veces basta con rozar mis tetillas para alterar mis sentidos y doblegarme ante ello. Al menos en mi mente.

Kravzov, es un chico no tan chico como él cree que me hace creer. Al menos debe tener 35 años... Finje que tiene 28, y si, los aparenta, aunque no su manera de pensar y muhco menos la manera en que se desenvuelve en la cama.  Es buen amante, buena persona... buen amigo. Nos vemos poco, muy poco... pero lo aprecio. Me incistió mucho para que hiciera una pintura con él... la verdad es que tan sólome salió este apunte en acrlico... y no ha dicho nada al respecto.

jueves, 20 de diciembre de 2012

Hacia un año...

Después de un año de no tener sexo, uno se pone más difícil... Quienes se me acercaban siempre les veía algun pero.... siempre. Pero estando en esta ciudad, tan hedonista, fue muy dificil resistirme a la belleza de este joven negro de 28 años. Más aun, si fue él quien se acercó a mi. James, es amigo de uno de mis clientes de San Francisco. Y sonreía tanto qué sus dientes se veían de una blancura que contrastaba con el color de su piel. Me encantó... Me invitó a su apartamento, uno muy pequeño en los suburbios de negros y latinos de esta ciudad, tan pequeño que me asusto. Pero el se porto conmigo tan cariñoso qué me deje llevar. La manera en que me besaba, en que me abrazaba, su transpiración y sus abrazosme envolvieron de tal forma que sólo me deje quitar la ropa de a poco... Sentuirlo fue una bendición, asi quería tener de nuevo sexo, lleno de besos y caricias, de deseo y complicidad... 

Pase la noche entera con él, y su calor me lleno por completo, toda la noche me abrazo y me beso, toda la noche sentí su aroma en  mi piel... Por la mañana me llevo al Bart para regresar a casa de mi amigo, me beso.... y pidió verme de nuevo. Sólo pase una noche más con él... y todo fue tan agradable, que lamentaré no verlo ... Lo invite a mi país, ojalá, vaya un dia de estos... me encantaría.

martes, 4 de septiembre de 2012

¿Cuento?

Revisando unos archivos viejos, encontré este texto qué hice cuando pinté el "El Cristo del pilar"


Detrás del Cristo del Pilar. 
2005.

Quería salir al cine con dos de mis amigos, y por eso lleve a los perros al parque por segunda ves en el día, eran casi las 6 de la tarde, y hacia frío con mucho viento. Había niños y varias personas en el parque. Como siempre, pude ver a distancia en las barras paralelas al otro lado del parque, la silueta de un joven ejercitándose. Poco a poco me acerque siguiendo a los perros y vi que el me veía, no podía ver con exactitud pero sentía su mirada. Sin atreverme a ver directamente, note que era alto, moreno, fuerte, muy fuerte, atlético y varonil. De pronto el se acerco a mi preguntándome sobre los perros, pensaba que eran galgos,- nunca había visto perros Xoloitzcuintle-, según me dijo. La charla siguió y me ofreció vender vitaminas, me reí pero al verlo tan atractivo le di mí número para que me buscara para una plática sobre los beneficios de tomar y ser distribuidor de las vitaminas. Quedamos en que me buscaría para llevarme a sus reuniones. Me fui a casa apurado por la amenaza de lluvia y porque tenía que salir  con mis amigos... La impresión que me dio fue muy confusa, la atracción inmediata que sentí  fue muy fuerte y se agolparan a mi  imágenes de mi pasado y sensaciones llenas de aromas que me marearon y perturbaron al punto de no poder quitarlo de mi cabeza. Pasaron los días  quizá dos o tres y llamo por teléfono para pedirme que lo acompañara a las platicas… pasaría por mi el jueves próximo para llevarme. Llego el día u me aliste esperándolo, por una extraña razón pensé que vendría sólo por mi, pero llego con una supuesta tía y nos encaminamos a la reunión. Mientras estábamos esperando que diera inicio, comenzamos a charlar de lo que hacíamos en la vida cada un. Él, ademas de varias cosa era maso terapeuta, practicaba Kick boxing, venía de Kansas y era hijo de padres mexicanos. Cuanto más lo veía, más me parecía verdaderamente hermoso, atractivo, masculino y muy varonil, sus movimientos eran cuidados, pausados, amables y educados. En la conversación hablamos de cómo me las ingeniaba para trabajar con fotos pus no tenia modelos para hacerlo… le conté de un cristo que estaba haciendo donde la posición de  “Yacente” era muy difícil imaginarla sin verlo. Curiosamente él dijo que lo malo era que seguramente necesitaba que posaran desnudos, aunque inmediatamente dijo que; "bueno eso no era problema en realidad" … Sonreí no supe qué  decir, pero sabía que se estaba ofreciendo y no atine a decir nada más que; Sí, qué no era tan complicado.

Pasaron varios días y no supe mas de él, fue hasta un sábado que lo encontré en el metro, nos acompañamos un buen trecho y hablamos de su trabajo como mazo terapeuta y de todo lo que anatómicamente se necesitaba saber para ello, me contó de sus clases y de sus prácticas y de un libro que me prestaría para ver los músculos y el desarrollo de los mismos. Me prometió que me llevaría el libro al otro día para que lo viera y lo tuviera el tiempo que yo lo necesitara. Y así fue. Al día siguiente casi a las 11 de la noche se apareció con los ojos adormilados con un aspecto de cansancio y con el libro en la mano, no quiso pasar sólo me lo dio y se despidió.  Recibí el libro sin mucho interés, no necesitaba ningún libro de anatomía, era más por estar con él que por otra razón.

Recuerdo que una ves que tenía cita con mi numerologa,  le conté sobre mi encuentro con él. Me sugirió sacar su numerología y no recuerdo como pero yo sabía su fecha de nacimiento,  al hacer ella sus cálculos, salio que yo era alguien de su pasado, que como aventura sería maravilloso pero que no buscará nada mas. Él estaba conmigo porque tenía que resolver  algo de su pasado. Esto me tomo por sorpresa y provocó que evocara su imagen todas la noches, no podía dejar de pensar en él, había algo extraño en todo esto, en el encuentro, en la forma en que  me hablaba, en como me miraba y en sentir que era él quien se acercaba a mi.

Así pasaron los días y  uno de tantos vino a conversar conmigo, saco dos frasco de las vitaminas que  vendía,  diciéndome que las tomara y luego se las pagará, que no había ningún problema. Me apeno un poco y accedí a ello. Gustavo había tenido un acto de complicidad y generosidad conmigo que me gustaba, que me tomo por sorpresa… se lo agradecí. Ese día quedamos en  vernos  el lunes siguiente alas 5 de la tarde tenía en mente pintar una virgen que sería “La piedad” que necesitaba que él fuera el cristo muerto que ella tendría entre sus brazos. Pero al ver su belleza y sentir esta gana de pintar un cristo doliente también le pedí que posara para la imagen deotro, el  “Cristo del pilar”. 

El día que quedamos que sería nuestra primera sesión no llego, me dejo esperándolo y no volví a saber de él si no hasta una semana después donde quedamos en que sería  mejor para él, todas las mañanas a las 9 para que una hora  posará. Rigurosamente comenzamos al día siguiente, Me tenía que levantar muy temprano para tener listo el estudio y yo mismo, claro,   para la hora que venía. Eran los días en que estaba tratando de disciplinarme para hacer ejercicio todos los días. Así que cuando él entraba al estudio yo estaba mas que listo y con la cafetera llena para comenzar. Siempre le ofrecí  Te,  que el aceptaba. Y comenzamos con el Cristo del pilar. Se acerco a mi caballete, le pedí que se descubriera el torso… y lo que vi, me quito el habla y me dejo perplejo, ante tanta belleza no tuve nada más que respirar hondo y concentrarme en lo que estaba haciendo.

Se acerco a la lámpara de antorcha para abrazarla simulando que era un pilar… Posó su mano derecha sobre su pecho, rozando la clavícula izquierda, ladeo su cabeza y miro al infinito, Y ahí estaba, con el torso denudo tan cerca de mi que podía sentir como despedía calor su cuerpo por el nerviosismo, su aroma. Sobre el lienzo daba pincelada tras pincelada sin quitarle el ojo de encima, y es que es en ese momento cuando toda belleza se me revela. Observé las líneas de sus brazos, los músculos largos y delgados que su cuerpo tenía, trabajado por el ejercicio. vi. Su mandíbula angulosa, los pómulos, la nariz y esa ojiva que me gustaba tanto, sus ojos de herencia mestiza, oblicuos, entrecerrados,  de parpados grandes y pesados que le daban una mirada somnolienta. Tenía rasgos teatrales, llenos de detalles y sombras que lo hacían más viril.  Cuando pinté sus manos, mi mente sucia no podía dejar de imaginar las analogías que  hacían siempre con el tamaño de las manos, eran grandes de palmas anchas y  cantos venosos,  fuertes, dedos gruesos,  largos. Sus uñas eran en forma de espátula, uñas masculinas bien recortadas. El Angulo que se hacia con su manos obre el pecho, dejaba ver su pezón derecho erecto por el cambio de temperatura de su cuerpo, era oscuro con relación al color de su piel,  tenía una aureola que coronaban un pectoral marcado y duro. Verdaderamente era de una belleza perturbadora. Seguí pintando y combinando los colores que me revelaban sus formas, cambiaba de pincel y conversamos sobre su vida y lo que hacia, de sus intereses, yo hablaba mucho mas por el nerviosismo que por que quisiera decir algo, lo que quería decir tenía que callarlo. Mi pincel seguía las formas de su cuerpo como si lo acariciara... llegue hasta donde se vería su hueso iliaco derecho, le pedí que bajara su pantalón  deportivo. Lo hacia ya con cierta timidez.

 Así transcurrieron  varias mañanas, venía temprano, le daba un Te, a veces tomabamos mate,  escuchábamos música y me contó que asistía a un grupo de AA, Qué a veces fumaba marihuana, y que estar en esos grupos de apoyo no le impedían tomarse una copa de ves en cuando ni fumarse un porro de vez en vez.  Todas esas mañanas yo lo esperaba ansioso entusiasmado con verlo y escucharlo, dos días recuerdo que me dejo esperándolo, núnca llego. 

Uno de tantos  días lo cambiamos, de posar para mí a darme un masaje para saber como eran sus terapias. Esa mañana lo espere con una cama  sobre el piso para que me diera la terapia. Llego y se metió al baño a cambiarse de ropa por una mas cómoda, era un uniforme de enfermero,  le pregunte si tenía que desnudarme completamente o me quedaba en truza, su respuesta era poco clara, -como tú quieras-, dijo. Me causo mucha gracia qué al salir y pedirme que me recostará boca abajo se presentara, como si yo no supiera quien era. Comenzó por la espalda y de tanto en tanto hizo un comentario del tamaño de mi tatuaje. Fue tan duro el masaje que me dejo dos moretones en las piernas. Debo decir que me gusto y me sentí muy relajado después de esto, porque adema sabía sobre puntos energéticos y cosa de esas y me iba diciendo que órganos me dolían o cuales estaban  mal para mejorarlos. Me gustó el masaje. Después de dos semanas de trabajar por las mañanas, nos citamos el domingo próximo para trabajar todo el día,  después iríamos al cine.

Ese domingo será uno de los que me  trabajo me costará  olvidar. Quedo en llegar a las 10 de la mañana, y cuando parecía que ya no vendría, apareció. Sería ya como la 1 de la tarde. Por supuesto que yo estaba encantado de tenerlo en el estudio, llego en pantalones deportivos y camiseta,  no saludamos y le ofrecí como siempre un Te llamado “Brekfast” de nu sabor muy agradable. Le mostré mientras preparaba el caballete para pintar el sentó a tomar su te con una rebanada de pastel. Y de pronto me pregunto que si tenia mota, -si claro-, le dije. Le lleve la caja de olinalá donde siempre tengo algo de marihuana. Y se puso con paciencia de santo a separar la hierba y hacer un cigarro, lo enrollo, embadurno de saliva y lo encendió…. Con la primera bocanada le cambió el semblante y hasta la voz.  OK, adelante, ¿qué hago? dijo, -Descúbrete el torso- le dije. Lo hizo, -Y ahora bajate el pantalón hasta los huesos iliacos por favor-, le dije yo. Se acerco a mí, por petición mía y comencé a pintar. Lo que siguió me provoco lo que creo nunca nadie me había provocado en muchísimos años, quizá desde mi primera etapa de mi adolescencia. Al verlo, tan cerca, pude ver las venas que atravesaban su vientre hasta su pubis, el nacimiento de su bello púbico hasta la base de su verga, sus pezones que ya me quitaban el sueño, las venas de las manos, su quijada, y su actitud desparpajada que me inquietaban al punto de sentir que mi corazón latía mucho más rápido. Sentía qué mi respiración se entrecortaba, qué me subía un calor desde mi pubis hasta las mandíbula. La humedad de mi entre pierna me sorprendió, y las manos las controlaba para tomar el pincel y no tocar su cuerpo. Él  tan solo dio una bocanada más, y siguió posando, estoy seguro qué sabía que me perturbaba. Puso su manos obre el pecho como se lo había pedido, y yo tan sólo observaba sus formas, sus dedos, su abdomen, el bien dibujado ombligo y los bellos que subían hasta el.  El pincel de deslizaba sobre la madera acariciando cada parte de sus músculos en el, cada contorno voluminoso que podía ver. Era como tocarlo a él a través del pincel. Era una caricia en la mayor intimidad posible de los dos. Seguimos por varias horas hasta completar lo que el secado del óleo nos permitía. -Tomemos un descanso dije-, Asintió agradecido, decía que le dolía el cuello,  me ofrecí a darle un masaje, ...  aceptó.

Saque una botella de aceite para bebes que usualmente uso en los perros y lo senté a horcajadas contra el respaldo de la silla. Recargo sus brazos y su cabeza sobre el respaldo y comencé a untar el aceite sobre sus hombros, que al tacto eran suaves y mas delicados que lo que se veían, su piel se sentía tibia, suave, y muy musculosa. Sin darme cuenta lo estaba acariciando y mi mano  se deslizaba desde sus hombros hasta su pecho pasando por los omoplatos, en cada vaivén de mis manos rozaba sus pezones, primero sin intención y después con una deliberada caricia, mis manos seguían sobre su columna vertical hasta la zona lumbar, y se extendían hasta su vientre. Él sólo atinaba soltar de vez en vez un leve gemido, no sé si por el dolor gozoso que dan los masajes o por un mero disfrute hedonista pero yo no podía parar de tocarlo, de acariciarlo, de rozar mi cuerpo con el suyo por momentos. Subí mis manos hasta su nuca, y acaricie, la base de su cabeza metiendo mis dedos en su cabello,  estoy seguro que lo estaba disfrutando. Tenía toda la espalda desde la cadera hasta el cuello lleno de aceite, y sentía como temblaba su cuerpo en mis manos. Sople levemente su nuca casi sin darme cuenta y lo solté. -¿Te sientes mejor?-, pregunté. Él sólo dijo en voz muy baja, -si gracias-, se levanto de la silla, y sin mirarme a los ojos encendió otro cigarro de mota jalando y conteniendo el humo.Se sentó sobre el sillón muy relajado y siguió fumando. Yo cambié el cuadro del “cristo del pilar” por el lienzo donde estaba pintando “La piedad”. Mira, le dije, este cristo es de cuerpo completo esta en el regazo de la Virgen, podemos trabajar si te sientas como si te abrazaran, necesito verte los muslos desde su nacimiento, los músculos de las nalgas. Ok, dijo. Se desnudo, dejando la ropa de lado, dandome la espalda, de pronto se puso de frente a mi y  con cierto pudor me preguntoó.  -¿Cómo me pongo?-, - Siéntate de perfil a mi, pon tus piernas sobre este banco, extiende una, ahora tu brazo sobre el pecho y el otro cubriendo tu sexo y la mano sobre la pierna,…  así-. Él de forma muy dócil, se dejo  llevar por mis indicaciones, y echo su cabeza para atrás sobre el sillón y ahí estaba, desnudo, exuberante en toda su belleza, tenía a mi cristo muerto bajado  de la cruz ante mí sólo para mi, en mi estudio, en mi sillón en mi casa,  ahí estaba Gustavo, desnudo, fumando marihuana.

Después de un rato de mirarme pintar y de yo sólo contener la agitada respiración qué él me provocaba. Me miro directamente a los ojos, se levantó, se hacercó a mi, y tomandome la nuca acerco el cigarro de mota a mi boca, .... ´jala- me dijo. -Aspira hondo, siente como entra en ti- Yo obedecí, jale el humo torpemente por mi nerviosismo y tocí. Se río, se puso el cigarro en la boca y sin soltarme la nunca me dij; -asi, mira-. Acercó su cabeza hacía mí, sus labios hacía mi, y me metió el humo en la boca... Me sintió, me asusté... me beso. 

Lo demás... fue inexplicable y lleno de senaciones olvidadas, y ahi, en medio del sopor de la marihuana, entre sus besos y caricias, entre sus piernas y embestidas... mi piel reordó  porqué me perturbaba tanbto él... me recordaba tanto a Víctor, qué me asusté. Me perdí y ya no recuerdo más.

Hasta aqui escribí este texto, lo hice hace ya 7 años ... Cuando veo fotos de "El Cristo del pilar", pienso en todo esto qué pasó con él. Recuerdo que cuando lo vendi... sólo sonreí. A él... lo deje de ver cuando regreso a su Kansas natal. Jamás he sabido nada de él, jamás una carta, jamás... Sólo quedarón tres piezas de está experiencia con él; esté  cuadro, "La Piedad"  y "Las Puertas del Purgatorio" y nada más. 

domingo, 10 de junio de 2012

El rudo

En este último tiempo, he tenido una revalorización de muchas cosas de mi vida. El sexo entre ellas, cada vez tengo menos encuentros sexuales, creo qué  me he aburrido de lo mismo. Siempre digo qué el sexo a mi edad, ya no es novedad. Y bajo esa consigna, selecciono a mis amantes o a los posibles amantes. 

Me he topado con algunos a los qué les he dicho, "¿sexo es lo único qué puedes ofrecer?" a lo qué ellos, sólo atinan a poner cara de no entender y asumir que quiero una "relación Amorosa"... pero lo qué quiero en realidad es un complice también, , un amigo, alguien en quién confiar, aun si sólo es  para tener encuentros sexuales. 

A principio del año, conocí a esté hombre, el rudo le puse yo; agresivo, dominante, mandón y hasta mano larga, pues hubo bofetadas y nalgadas que estuve a punto de "no disfrutar"... Soy un fresa, ya lo sé, o soy sexualmente dominante, y aun qué sea la parte qué recibe, me gusta llevar la batuta en la cama. Me gusta ser yo quién diga, cómo o cuándo ... Sólo tuve dos encuentros con él, uno en la oscuridad del anonimato y otro en mi estudio.  ¿Los disfrute?... Sí, pero... me dejo un sabor de boca, poco agradable, por sentirme "tan" . sometido, pero... no tanto. 

Le quise mostrar este apunte en óleo, pero ya no respondió a mis llamadas... supongo qué se espanto, supongo qué no pudo conmigo, o no del todo o mejor aun; no como él hubiese querido... 

Lastima, tenía una verga hermosa, ... para dibujar, claro.

sábado, 31 de diciembre de 2011

Inasible


Creo qué ante tanto silencio, lo único qué me queda es decirte adios... ¿Qué más puedo esperar? si no lo qué calladamente me dice la distancia qué has puesto entre nosotros.

No creí merecer éste trato... De nada me sirve qué me digas qué me quieres, si no estás aqui.

Adios ...

jueves, 8 de diciembre de 2011

jueves, 17 de noviembre de 2011

Por momentos.


Sentir qué por momentos puedo asirte... soñar qué nos pertenecemos, creer que podemos estar juntos. Desde el principio hace 4 años estábamos destinados a la distancia, ¿cómo es qué he pretendido estar cerca de ti?, quizás tu talento sea hacerme creer qué soy lo más importante para ti y yo creerlo. No por maldad, sino que así es tu naturaleza. La madurez debe servir para algo, crecer debe servir de algo.

Una noche, de las últimas noches que pasamos juntos, viste esté cuadro al pie de la cama, ¡cuanta historia tenemos juntos! -dijiste- Yo emocionado sonreía y por momentos nos tuvimos así, abrazados uno al otro pertenecidos... al menos yo. No quiero qué está imagen salga del estudio -te dije- Si llega a salir, será a tu casa, pero no lo quiero exhibir. "Hermano mío" se llama está pieza. Cómo hermano del alma te siento, por la pasión con la qué vives la vida y el arte, porqué sin el arte te morirías como yo, porqué nacimos para eso, porqué compartimos la misma sangre contaminada, por este lazo tan fuerte que nos une y al mismo tiempo nos crea distancia.

Y por qué de noche en noche... susurro tu nómbre y en voz baja un "te quiero"... en mi cabeza respondes; ..." yo también".

martes, 2 de agosto de 2011

Arquea la espalda

Incertidumbres y palabras que hieren más que una daga...

"Es demasiado, no puedo...", "No mereces que este a medias contigo...", "No puedo verte llorar... no quiero". "Te amo, pero no puedo dedicarte tiempo...", "No puedo distraerme, pero te quiero mucho, te deseo y te amo". "No mereces que este a medias contigo...", "Te ves hermoso... asi,... arquea la espalda, asi... Darío... te ves hermoso...."

¡Qué vergüenza Diego... que vergüenza!

martes, 5 de julio de 2011

Besar...

Hace más de un año y medio que no besaba de la forma en que lo hice el sábado pasado... y es qué, asumo que lo único que buscaba era un placer sexual y aceptación... y es curioso como en esa aceptación evitaba besar de forma profunda y duradera. Era evidente que sus atenciones y sus cuidados, si bien los agradezco, jamás fueron suficientes para hacerme sentir bien. Sé que tengo una deuda de lo que hice y no hice para que esa relación llegará hasta donde llegó, pero sé y tengo muy claro que él no es lo que yo quiero.

Y en medio de todo esto, entro Oliván a mi vida después de 4 años de coqueteos y de crecimientos, nos besamos, nos abrazamos y nos dijimos cuanto nos queríamos... Y sentí lo que hacia mucho tiempo no sentía... aceptación, entrega, complicidad, cariño, afecto... deseo, y un aroma que me envolvió el alma.. -¿Por qué si nos gustamos y queremos tanto... estábamos tan lejos?- ... -no lo sé- ... -pero quiero estar contigo-, le dije -dejame estar cerca de ti- asi sin decirle ningún nombre, sólo por estar cerca... queriéndonos... amándonos en paz. Te quiero 

jueves, 5 de mayo de 2011

¿Cómo es qué, no me lleno?

El vacío existencial es algo que siempre me ha acompañado... y a veces hasta me he acostumbrado, pero... ahora todo esto qué siento, ha puesto una distancia enorme entre él, que me prodiga tanto amor y yo que no atino a recibirlo bien. Me dicen que aproveche su amor, me dicen que no es bueno estar solo, me dicen que me quiere... pero no logro sentirlo cerca, no logro necesitar sus manos, no , no... . ¿a caso es qué estoy muy envanecido?... No lo sé, pero es qué, necesito tanto estar solo, necesito dormir, encerrarme para ensayar mis caras de tranquilidad, para poder fingir por las mañanas que nada pasa... para abrazar a mis perras y llorar mientras me baño para no escucharme.

¿Qué es esto que tengo?, ¿Si tengo la certeza de que estoy bendecido?... ¿Por qué nada me llena?... Mis necesidades han cambiado, mis tiempos han cambiado, mi energía no es la misma. Y paso las horas, mirando películas, escuchando a Michael Nyman, leyendo y llorando. Y dibujando muy poco... sólo contemplando y nada más.

lunes, 10 de enero de 2011

Viene del mar... y me gusta.

Viniendo del mar... su cuerpo me envuelve, me gusta y me da un placer enorme. Morder su cuello, arañar su espalda... golpear sus muslos cuando esta dentro de mi.

sábado, 28 de agosto de 2010

Lo que hay en mi cabeza

Hay una maraña dentro de mi, ... y no logro sacar la punta... he tenido muchas ganas de escribir, y no me salen las palabras... no encuentro la forma, estoy en el proceso de entender y aceptar. He hablado mucho de esto, ... sólo con mis amigos, sólo con ellos, los más cercanos.

jueves, 11 de marzo de 2010

Carlos

La espera siempre vale la pena… Carlos me encontró en la red a las 9:30 p.m. Después de los acostumbrados piropos le pregunté cuando lo vería… el domingo -me dijo- pero repentinamente me pregunto si podía verlo esa misma noche… ¡Claro que si! –Dije- te veo en una hora en tu casa –me contesto-.


Lo recibí en su coche, baje en cuanto vi que llegó, me abrazo y nos besamos. ¡Que gusto verte! –me dijo- Ya en casa le serví un vaso de coca cola, mientras me daba una ducha, Cuando salí estaba ya acostado en mi cama, esperándome mientras fumaba marihuana… Ven, quédate así, -me dijo- solté la toalla y me subí a la cama. Nos besamos y un beso lleva al otro pero lo que me dijo me saco de la realidad y al mismo tiempo me transporto. ¡Me gustas y te quiero mucho!, -dijo- esas palabras cambiaron la tónica del encuentro. Carlos es un hombre joven de 31 años que conocí por Internet hace 6 años y que a penas hace un par de años pude conocer en persona… siempre me ha gustado, siempre me ha parecido un hombre hermoso, por sus “ojitos” como le digo yo por su sonrisa y la energía que tiene y por esa verga que me vuelve loco, por su cuerpo delgado y calido. Carlos es una caja de Pandora, pues su apariencia es tan fresca que no te imaginas que sea el macho cabrón dominante que es… sabe lo que tiene entre las piernas y se comparte generosamente,… le gusta el sexo fuerte, fuerte entendido como sexo entre hombres donde si bien hay besos y frases amorosas, también hay una lucha por someter con tal fuerza que la línea entre dolor y placer se puede romper… ¡Muérdeme la verga! –me decía- ¡es verga de macho!,… y yo, gustoso lo hacía… esto provocaba su enojo y su excitación, y de vez en vez a manera de defensa me daba manotazos en la cara, pidiéndome que no dejara de hacerlo, ¡Te quiero cabrón! Me decía mientras yo mordía.

Hay una cotidiana coincidencia en el sexo que se puede tener entre una variedad de amantes, digamos que no hay nada nuevo. En mi caso, me penetran y nos venimos a veces a destiempo y otras al mismo tiempo… Pero no me alcanzan las palabras para describir lo que siento cada vez que estoy con Carlos, de verdad toco el cielo… hay una sensación de dolor que me provoca llanto y al mismo tiempo es un momento de placer enorme donde me siento flotando, seguro y protegido en medio de sus piernas. Hay un punto mientras me penetra dónde se hace un silencio que aturde y lo único que percibo es el placer que mi ano dilatado me da… No hay conciencia de mi, sino una sola sensación y es de alegría

Entre el morbo, nos habíamos puesto aditamentos de piel, como la muñequera, y el cock ring de piel que siempre trae puesto Me puse un arnés que me regalaron en mi cumpleaños… nunca lo había usado y la experiencia fue divertida, pues es una forma de tener el control, que me puso más que loco… Mientras me penetraba, me besaba y me decía guarreces y cariños que me encantaron, me jalaba del arnés hacia si mismo. ¡Que disfrutable es el sexo!, pero lo es más cuando hay emociones entrelazadas, cuando el afecto se mezcla con la sumisión, y la dominación. Sentí un calor en el pecho y el culo caliente.
Carlos es un hombre que me encanta, que quiero bien y que disfruto mucho cuando estoy con él. No es prejuicioso ni moralino, no tiene esta doble moral que se tiene en mi país tan común entre los “mejicanitos” no se espanta de lo que se diga y sienta, dice lo que piensa y es lo suficientemente educado para saber que decir y que callarse, me encanta, lo adoro y espero verlo pronto… espero sentir su presencia a mi lado y reírnos mucho y sentirlo dentro de mi.
El placer como siempre en mi caso esta mezclado con mi necesidad creativa… no resistí hacer estos trabajos con su mirada que me encanta.
Parece que la primavera esta regresando en mi cuerpo, pues hay una búsqueda constante de algunos de mis amantes… apareció Dino mi amigo brasileño que siempre es un placer tenerlo cerca. Pero sin duda la presencia de Carlos es muy fuerte.